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Seguridad Mantenimiento CPD

Un punto clave del mantenimiento de un CPD es aumentar la seguridad asegurando la calidad eléctrica. Un suministro eléctrico de calidad deficiente es un foco potencial de problemas para motores, variadores de frecuencia, sistemas de iluminación, redes informáticas, etc. Un enfoque proactivo en relación a la localización y resolución de problemas relacionados con la calidad del suministro eléctrico puede ahorrar mucho tiempo y dinero en términos de paradas no programadas, productos defectuosos, facturas eléctricas con cifras innecesariamente elevadas e incluso, sanciones por “contaminar” el punto de suministro y afectar a otros usuarios.

Evitar costosos tiempos de parada.
Las empresas de hoy en día, tanto a nivel industrial como comercial, dependen cada vez más de sofisticados equipos informáticos y electrónicos para su trabajo diario. Dado que todos estos equipos se alimentan con energía eléctrica, las empresas deben ser conscientes de las importantes pérdidas que puede conllevar un suministro eléctrico de calidad deficiente. Las cargas eléctricas son vulnerables a las perturbaciones eléctricas que afectan a la calidad general del suministro eléctrico. Una buena calidad del suministro resulta crucial para el mantenimiento de la productividad y consistencia de los procesos a todos los niveles de una empresa.

Reconocer las señales de advertencia
Entre las señales más comunes que nos advierten de problemas en el suministro eléctrico se incluyen parpadeos en el sistema de iluminación, bajo rendimiento de los equipos informáticos, bloqueo de sistemas de alimentación ininterrumpida y variadores de velocidad y pérdida de datos, disparo inesperado de interruptores automáticos y diferenciales, así como sobrecalentamiento de equipos tales como motores y transformadores. Si se ignoran todas estas señales, los problemas en el suministro eléctrico darán lugar, tarde o temprano, a paradas no programadas, pérdidas de producción, fallos de procesos críticos o daños en los equipos, además de los consiguientes riesgos para la seguridad de las personas y una factura eléctrica excesivamente elevada.
Cuando la producción se interrumpe por una perturbación eléctrica, las pérdidas que se producen vienen determinadas principalmente por los productos que no se han podido fabricar y vender. Por otro lado, las interrupciones de la producción también pueden dañar los productos parcialmente fabricados, obligando a reprocesar o desechar dicho material. Este tipo de perturbaciones también conllevan costes adicionales en mano de obra del personal de mantenimiento de sus instalaciones. En el caso de empresas que trabajen con equipos informáticos o de telecomunicaciones, el tiempo invertido tanto en reiniciar las estaciones de trabajo y servidores como en recuperar las transacciones pendientes o los documentos que no se hayan podido guardar de forma adecuada es realmente significativo. Todo este tiempo perdido se traduce en una reducción de beneficios para su empresa.

Evitar los problemas a través de la prevención
Todos estos problemas pueden evitarse a través de un enfoque proactivo respecto a la calidad eléctrica, lo cual implica, en primer lugar, ser conscientes del estado actual de la misma. Para poder garantizar una buena calidad del suministro eléctrico es necesario realizar inspecciones con la regularidad necesaria, buenas prácticas de mantenimiento, así como disponer de los equipos apropiados de inspección. Solamente los instrumentos específicamente diseñados para realizar las funciones de localización de problemas, registro y análisis de los parámetros de calidad del suministro eléctrico pueden proporcionar los datos necesarios para detectar el origen de las perturbaciones y diagnosticar el problema de forma correcta. Algunos equipos pueden reinyectar perturbaciones eléctricas no deseados, las cuales se transmiten, en condiciones normales de funcionamiento, por el sistema de distribución eléctrica pudiendo afectar a otros usuarios. Algunos ejemplos de este tipo de equipos son, entre otros, las fuentes de alimentación conmutadas utilizadas en equipos informáticos, los variadores de velocidad para el control de motores eléctricos, los SAIs, los sistemas de iluminación controlados por sistemas electrónicos de alta frecuencia, etc.

¿En qué consisten las perturbaciones eléctricas?
Las perturbaciones eléctricas se definen en términos de magnitud y duración. Cuando se produce una perturbación eléctrica que hace que el suministro supere los límites de funcionamiento óptimo, pueden producirse daños en los equipos instalados. Entre las perturbaciones eléctricas más comunes se incluyen las fluctuaciones de tensión, la distorsión armónica, el desequilibrio de fases, el flicker (parpadeo) y los transitorios.

Instrumentos para el análisis y la solución de problemas relacionados con la calidad del suministro eléctrico
En la mayoría de los casos, los instrumentos de medida estándar no son capaces de “llegar” al verdadero origen de un problema relacionado con la calidad eléctrica. Sólo los instrumentos que están específicamente diseñados para capturar los parámetros de calidad del suministro eléctrico proporcionan los datos que permiten llegar a conclusiones fiables y, por tanto, a adoptar las medidas correctivas necesarias. Entre estos instrumentos se incluyen analizadores, registradores e instrumentos de diagnóstico, cuyas principales funciones son:

• Primer nivel en la localización y solución de problemas: rápido diagnóstico de problemas en pantalla para mantener sus equipos en funcionamiento el mayor tiempo posible.
• Mantenimiento predictivo: detección y prevención de problemas relacionados con la calidad del suministro eléctrico antes de que se produzcan paradas no programadas.
• Verificación de la calidad del servicio:validación de la calidad del suministro eléctrico en la acometida de tensión y evaluación de su calidad de acuerdo con las normativas vigentes.
• Análisis a largo plazo: identificación de problemas intermitentes o de difícil detección relacionados con la calidad del suministro durante un período de tiempo determinado.
• Estudios de carga instalada: verificación de la capacidad del sistema de distribución eléctrica para admitir nuevas cargas, control del factor de potencia y cálculo del consumo de energía.

Instrumentos para la localización y resolución de problemas y analizadores de calidad eléctrica
Dentro de este grupo de instrumentos se incluyen soluciones portátiles con pinzas amperimétricas para la localización y resolución de problemas en un primer nivel de actuación. Gracias a estos instrumentos es posible detectar rápidamente la presencia de perturbaciones tales como armónicos o variaciones de tensión tanto en instalaciones monofásicas como trifásicas. Gracias a la pantalla que incorporan es posible ver de forma rápida, clara e intuitiva la magnitud de las perturbaciones medidas. Algunos ejemplos de este grupo de soluciones de Fluke son los analizadores monofásicos y trifásicos de calidad eléctrica, adecuados para realizar tareas de mantenimiento predictivo, verificar la calidad del servicio conforme a las normas aplicables y llevar a cabo estudios de carga.
Registradores

En cambio, los instrumentos portátiles de registro y análisis de calidad del suminis¬tro eléctrico se configuran y conectan a la instalación durante un período de tiempo prolongado, como por ejemplo una semana, para poder capturar de esta forma las perturbaciones intermitentes. Además, estos instrumentos sirven para validar la calidad del suministro eléctrico en la acometida de tensión. A través del potente software que incluyen, se analizan los eventos capturados y los datos de tendencias, además de generar informes profesionales.
Estos instrumentos de registro y análisis son también una potente herramienta para realizar estudios de carga y determinar si la instalación eléctrica existente puede admitir nuevas cargas. Los datos medidos se analizan más detenidamente en la oficina, generándose en un ordenador los informes oportunos que muestran de forma profesional los resultados obtenidos.