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El PUE ha muerto

El PUE (Power Usage Effectiveness) es considerado como el “Santo Grial” de las métricas de energía del Data Center, pero según cliAtec ha dejado de ser el punto de referencia para comparar la eficiencia energética de los Data Center.

El PUE nos indica que cantidad de energía se emplea para la refrigeración, iluminación y el resto de equipos asociados a la explotación en comparación con la cantidad empleada para alimentar el equipamiento IT. Eso es todo, nada más. 

Se calcula de la siguiente forma:

PUE = (Consumo de Energía o Potencia Total del Centro de Datos / Consumo de Energía o Potencia TI)
En un mundo ideal, el PUE sería 1, es decir, el 100% de la energía consumida por el Data Center se emplea en el equipamiento IT. Dado que en la realidad, un PUE de 1 es un objetivo imposible, el objetivo estándar para la mayoría de Data Center es lograr un PUE inferior a 2, lo que indica que el conjunto de las infraestructuras del centro consumen la misma energía que los sistemas TI.

Según Saúl Varela, Director General de Climatización de Ambientes Técnicos, el PUE es un buen indicador para compararse consigo mismo, es decir una vez que has establecido la forma de medir el PUE, y siguiendo siempre el mismo criterio, debes medirte continuamente para mejorar tu consumo de infraestructura y así mejorar el PUE. También sería de gran utilidad calcular un PUE teórico a la hora de realizar un proyecto, ya que te permite medir las desviaciones del PUE real frente al de diseño y posteriormente te servirá para optimizar los consumos de explotación.

Pero no vale para comparar la eficiencia energética de los Data Center por tres motivos:

1. Cada operador de centro de datos mide el PUE de una forma diferente.

Aunque este indicador es masivamente conocido, hoy en día es frecuente comprobar cómo todos realizan la medición de un modo diferente.
En la página web de The Green Grid (www.thegreengrid.org) se publicó un documento en el que un grupo de trabajo formado por miembros de ASHRAE y Uptime institute, entre otros, intentan definir el procedimiento más exacto de cálculo del PUE. Para lo cual establecen ocho tipos de medidas, en función de: en primer lugar, dos categorías de centros de datos y en segundo lugar, cuatro categorías de medición dentro de los centros (categorías 0, 1, 2 y 3), que ofrecen lecturas de menor a mayor calidad a la hora de determinar la eficiencia energética de nuestro data center.

2. Un PUE bajo no siempre significa mayor eficiencia.

A primera vista puede parecer un indicador muy directo, fácil de entender, fácil de medir y fácil de controlar. Pero el PUE en ningún caso mide la eficiencia energética del equipamiento IT en sí mismo. Es un concepto tan etéreo que se puede lograr mejorar el PUE instalando un equipamiento IT menos eficiente energéticamente aunque aumente también el consumo eléctrico total.
En las mediciones y análisis realizados recientemente por cliAtec, en uno de los más potentes Centros de Supercomputación de España, se comprobaba que el mejor PUE se conseguía cuando mayor consumo IT y mayor consumo total se alcanzaba, por lo tanto, cuando menos eficientes éramos.
A continuación incluimos la grafica donde se ve claramente, con mediciones reales, como disminuye el PUE cuando el equipamiento IT está a plena carga (máximo consumo)

3. Es fácil engañar al PUE o hacer trampas para mejorar el PUE.

La instalación de sistemas de refrigeración pasiva, tales como, las puertas traseras de racks de alta densidad refrigeradas por agua y sin ventiladores, incrementan notablemente el caudal y el consumo de los ventiladores instalados en el equipamiento IT. De esta forma reducimos considerablemente el PUE, ya que estamos mejorando la refrigeración a costa de un mayor consumo de los ventiladores del equipamiento IT.

También reducimos considerablemente el PUE si utilizamos medios de refrigeración adiabáticos que mejoran la refrigeración a costa del consumo por evaporación de grandes cantidades de agua. Un coste elevado que no se reflejan en la fórmula del PUE.

En estos casos el PUE ni si quiera valdría para compararse consigo mismo, ya que parte de los consumos de refrigeración los estas metiendo en IT o agua.

Con PUE o sin PUE en los tiempos que estamos recomendamos, primero, medir para poder mejorar los consumos energéticos y segundo, ser más eficiente con buenas prácticas y pequeñas inversiones, tales como, subir el punto de consigna de la temperatura de la sala, gestionar eficientemente el aire, mejorar el rendimiento de los sistema de climatización, utilizar técnicas de freecoling / freshcooling, evitar fugas de aire y otras que serian objeto de otro artículo.